Sesión 7 - 11/10/2023.

    La sesión de hoy ha comenzado conmigo de espaldas sin haberme enterado de que había llegado el profesor (menos mal que me avisó Guillermo, sino yo podría haber seguido encerrado en mi cúpula perfectamente). Una vez me senté en mi sitio junto a Pablo (quien tampoco se enteró de la llegada del profesor, quiero pensar) el profesor comenzó la clase haciendo un par de aclaraciones sobre el portafolios. La verdad es que yo tampoco lo tenía muy claro, pero tras ver el vídeo y por lo dicho por el profesor, he respirado con el alivio de saber que se adecuaba, más o menos, con lo que yo llevo trabajando hasta ahora. Lo que me gusta del portafolios, es precisamente lo que se explicaba en el vídeo: que no se limita a una recolección mecánica de actividades y temas, sino que incluye la valoración y la reflexión del estudiante lo que, en efecto, a mi parecer, es un extra de motivación para el mismo.


Otra anotación que me ha parecido importante hacer, es el concepto de reflexión dado por el profesor, donde los argumentos y autores son esenciales para la validez de la misma. Básicamente, menciona que toda idea sin fundamento, se limita a ser una mera ocurrencia. El problema con esto, es que el maestro suele vivir de ocurrencias, creando asociaciones no causales entre su método de trabajo y los resultados que, por “x” razón, han obtenido sus alumnos. Precisamente, para solventar ese problema, el profesor nos dio la herramienta del sociograma. Respecto a todo lo dicho, cierto es que al inicio del portafolio, comencé mencionando algunos autores, poniendo citas, nombrando obras… Pero últimamente he descuidado esa práctica un poco, debería editar las entradas anteriores sumando estos “argumentos de autoridad”. Ahora, quizás sea porque por mi oficio, no estoy acostumbrado a que se me cuestione, quizás porque aún no he tenido detractores serios, pero yo estoy en contra de los argumentos de autoridad. Quiero decir, que alguien haya hecho afirmaciones que hasta ahora sean irrefutables sobre un tema, no significa que ese algo sea verdadero, eso mismo es un concepto sonado en filosofía, cuando se habla de las “falacias de autoridad”. En efecto, mencionar el origen (autor) de lo que estás diciendo, significa eso, que conoces el origen de lo dicho, cuando lo realmente importante es conocer el orígen de la idea. Ahora, si se conoce realmente el principio en torno a lo dicho y se quiere hacer una mención de autoría, bien, pero esa mención por sí sola, para mí, no significa nada. ¿No fue en esta misma clase donde se dijo que el vulgo es capaz de decir absurdeces si es una universidad quien publica esa fantochada? A eso me refiero: quiero causas, no nombres, y no por no decir esos nombres, considero menos válidas mis causas. Pero bueno, como es un criterio a evaluar, trataré de adaptar mi trabajo a ello, no dudo en que seguramente habrá más autores por ahí que hayan llegado a mis mismas conclusiones, por mis mismos u otros métodos.


En 1998, el Dr. Isaac Gioz Duran dio a conocer la revolucionaria "terapia biomagnética".

Mucha gente lo creyó porque era científico y licenciado en medicina (vale que yo practico

terapias que también son consideradas pseudocientíficas... Pero es que las que yo practico

funcionan y tienen fundamentos, pero esta no hay por dónde cogerla).


Lo siguiente que se dijo respecto a este tema, es algo que ya se ha mencionado aquí alguna vez: la afirmación de la figura del profesor como fuente inspiración, en lugar de como dador de información. Esto es algo con lo que estoy de acuerdo y que tengo bastante metido en la cabeza por lo mucho que me gustó la frase del místico Jaggi Vasudev cuando dijo “no queremos personas informadas, queremos personas inspiradas. Solo personas inspiradas pueden cambiarse a sí mismos y a su entorno”. Es también por este concepto que me decidí por la carrera de magisterio, ya que no tuve una muy buena experiencia durante la primaria y espero poder ayudar a que muchos niños y niñas puedan tener, conmigo, a alguien que realmente los forme, oriente y prepare, no para el funcionamiento en un sistema industrializado, sino para el día a día.


Aclaraciones aparte, comenzamos con el tema 2. Este tema, ha sido introducido una frase por parte del profesor muy similar a la anterior, que dice: “el maestro no enseña, sino que educa”. El que ambas cosas se confundan, es lo que ha llevado al profesor ha decir su siguiente frase: “la major revolución es la que decapita a los que abusan del dinero que sale del bolsillo de los trabajadores para una función que no se cumple”. Me ha fascinado esta frase y la verdad que no podría estar más de acuerdo. ¿No son los funcionario la nueva nobleza? Aquellos que por ocupar un puesto y ser subordinados del Estado, creen ser los amos del mundo, no son muy distinto de esos que por codearse con gestes de la corte por el nacimiento como único mérito, creían tener la potestad divina sobre todo. Estamos en un punto en el que estos personajes públicos se están relajando y provocando el descontento de un pueblo que lleva sin estar tan polarizado, me atrevo a decir que casi desde los tiempos de la Guerra Civil. Estamos en ese punto en el que, solo por ser de los míos, te daré el poder aunque lo hagas “mal”. Tensiones de este tipo, sumado a la inutilidad que demuestran la gran mayoría de funcionarios, es algo que repercutirá gravemente en el sistema. La sociedad, simplemente, no puede aguantarlo mucho más.


Para finalizar la sesión, hablamos del Habitus de Bourdieu. Lo cierto es que la gran mayoría de lo dicho aquí, es lo casi lo mismo que se dijo entre la primera y la segunda sesión. Algo nuevo, es la relación del Habitus con la ideología (de ahí que haya tanto en común con las ya nombradas sesiones); esto incluye la aclaración, por lo que he entendido, de que la ideología se forma durante la socialización primaria, en los primeros años de la infancia. Es curioso porque recuerda a algo que se dice mucho en una logia a la que suelo asistir por invitación en algunas ocasiones; el dicho en cuestión es: “el niño nace libre hasta que entiende al adulto”. Es, ya digo, muy curioso y, en parte, relacionado con el tema, ya que cuando el niño o la niña comienzan a comprender, pronto asimilan esas estructuras sociales expuestas, directa o indirectamente, por sus padres: aquello que marcan con quién me junto o no, cómo actúo o no, etc. Anoto también una frase dicha por el profesor que me ha gustado bastante sobre la ideología que dice: “la señal de prestigio es la que evoca una sensación de tener el tiempo libre suficiente como para suplir sus caprichos o necesidades menores (en aquella época, leer un libro)”. No me había parado a pensarlo, pero guarda bastante sentido con aquello que digo cuando predico sobre la abundancia y la riqueza, mencionando que “el dinero no es dador de vida, salud, ni felicidad; pero compra el tiempo con el que llevamos a cabo nuestros objetivos”. En parte, eso de “comprar el tiempo” es bastante significativo, es bastante poder si te paras a pensarlo y, por ende, sin justificarlo, puedo entender que la gente busque aparentarlo.

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