Sesión 10 - 23/10/2023.
La sesión de hoy, ha comenzado con un breve repaso de la anterior a fin de concluir con la idea de que, hoy en día, las teorías yacen en una especie de amalgama en la que todas nos son presentadas de forma conjunta en el concepto de educación actual. Lo cierto es que así lo veo, al fin y al cabo, cada teoría toca diferentes puntos que no son más que especificaciones de una anterior o, por el contrario, distintas perspectivas desde las que enfocar un mismo problema y, si todas demuestran un resultado, es por la sencilla razón de todas son soluciones válidas con distinto método de tratar a un mismo problema. En parte, me recuerda a lo que varias veces ha dicho el profesor sobre los valores, que son mutables y dependientes del contexto; estas teorías las veo así: mutan el método de trabajar el problema en función del contexto desde el que el mismo se percibe, pero todas logran aportar su parte. Es así, que el tomarlas en cuenta como complementos, puede ser bastante más útil que el ligarse a una sola, como si de un dogma se tratase. Carroll P., (1987) en Liber Null nos da a entender algo similar cuando menciona el principio práctico de “No aferrarse”, el cual, se basa en la idea de que no aferrarse a un mismo método de trabajo e, incluso, a una misma costumbre, facilita la capacidad de adaptación a diferentes situaciones por parte del individuo, al mismo tiempo que lo predispone a la realización de diferentes tipos de actividades según sea necesario. Esto mismo, lo podemos enlazar a la siguiente afirmación hecha por el profesor: “hoy en día, el profesor es arbitrario, él decide lo que es correcto y lo que no, por lo que su distancia cultural con el alumno es lo que hará que su relación con este tenga menor o mayor afinidad”. La relación que guarda el principio de “No aferrarse” con respecto a esta afirmación, es simple: en el momento en el que un profesor se identifica con un marco cultural e ideológico, creará, aunque inconscientemente, jerarquías de importancia, si cabe el término, en función de “qué alumnos están más cerca de mi marco”; en cambio, un profesor que logra depurar todo este tipo de etiquetas e identificaciones, es capaz de “moldearse” con el propósito de conseguir dar clases y educar por igual a todo tipo de alumnos sin distinción mental alguna.
Luego de esto, pasamos a ver la última teoría que nos quedaba: la Teoría de la Resistencia, de M. Apple, H. Giroux et al., la cual, se basa en que la democracia es la base de una educación igual para todos, donde la introducción del contexto social es tomada como base del modo de aprendizaje. También, contempla que la participación ha de ser significativa si se pretende lograr una verdadera educación democrática. Por último, ve a la educación como una herramienta capaz de transformar la sociedad y, para ello, el profesor debe tener en cuenta los conceptos del currículum oculto a modo de resistencia hacia el currículum impuesto. De nuevo, se nos menciona la capacidad de adaptabilidad, donde el docente debe ser capaz de interpretar el currículum oculto a fin de poder manejar y moldear la situación que, indirectamente, se pretende bajo la imagen que presenta el currículum manifiesto, cuando el maestro es capaz de adaptarse, consigue superar los problemas que el currículum no contempla, excluyéndolos de lo que sería un verdadero marco realista de la sociedad para la cual estamos preparando a los alumnos. Y esto es cierto, el colegio, el instituto… Nada de eso te prepara para el día a día: si pones a un ingeniero computacional a arreglar un coche que se ha averiado en mitad de la carretera, tan solo tienes a un idiota bien informado que sabe de un sólo tema que es válido en esta época. Hoy en día, no se va más allá del Intelecto, entendamos al mismo como la capa de la mente que es capaz de razonar las cosas mediante la descomposición de las mismas en partes más simples, con lo cual, todas disciplinas hoy en día se centran en crear grandes problemas cuyas soluciones se hallan en base descomponer al mismo en fragmentos más pequeños, los cuales, se resuelven bajo la misma dinámica… Nada de ello te prepara para situaciones reales. Voy a explicarme algo mejor: la solución no es que todos hagamos una FP en electromecánica porque es más común verse en la situación de arreglar un coche que arreglar un ordenador; no, ese no es el punto. El punto es que toda esa información es, de alguna manera, casi dogmática, no te permite moldearla de forma que puedas aprovecharla en otras cuestiones. Por el contrario: te limita a ese campo de información y ya. Por eso mismo, es que no trato de ofender a nadie con el término “idiota bien informado” (que si se ofende alguien, tampoco es mi problema, lo que quiero decir es que no gasten energías en andar ofendiéndose por algo que digo con esas palabras porque son las que menos lugar dan a segundas interpretaciones), ya que con ello me refiero a aquellas personas cuyo concepto de la realidad no va más allá de sus conceptos y capacitaciones teóricas… En la Primaria es más simple aún: una situación real no se soluciona sabiendo contar los dedos de tus manos, sino sabiendo utilizar cada uno de ellos; lo primero, obviamente es importante y hasta cierto punto necesario, pero no es ni lo principal, ni la base de la cuestión, ni lo que una situación realista exige como respuesta. Métodos que siguen estas mismas ideas se encuentran en varias escuelas alternativas que siguen modelos que, pese a no estar generalizados ni globalizados, ofrecen métodos dinámicos y didácticos que buscan asemejarse algo más a la realidad; tales son varios como el método Montessori, el Arrwosmith y el Waldorf.
Imagen humorística a modo de sátira de lo anteriormente dicho en esta entrada.
Habiendo finalizado con el apartado de las teorías, nos centramos ahora en la desigualdad como principal desencadenante del fracaso escolar, el cual, se enfoca, principalmente, desde el fracaso por la escuela (por un lado, se relaciona con la Teoría de la Reproducción por afirmar la mala adaptación de la escuela a la evolución de la sociedad. Por otro lado, afirma que el fracaso depende del aparato escolar, eximiendo al sujeto y a sus circunstancias o, diciéndolo de otra manera, se centra en cuestionar el método de los profesores), el fracaso en la escuela (se sostiene la idea de que la distancia sociocultural es determinante para el éxito o fracaso escolar del alumno) y el fracaso escolar de la escuela (donde se toman en cuenta los factores individuales, tomados en cuenta desde la corriente genetista y la corriente psicoafectiva; las carencias socioculturales, vistas como aquellas falencias del alumno en el aula por el entorno social del que proviene; la sociología de la reproducción; la relación con el saber, que afirma que no todo depende de la clase social; y la corriente interactiva, que afirma que la escuela no sabe manejar la situación y favorece la aparición del fracaso escolar). Honestamente, veo a todas las perspectivas como válidas y perfectamente combinables, ya que cada una da razones perfectamente reales por las que un alumno puede fracasar. En efecto, un entorno sociocultural no cooperativo es una dificultad añadida al proceso educativo (carencias socioculturales), aunque no todo depende de ello, ya que el niño o la niña puede tener facilidad e interés por la obtención de conocimiento (relación con el saber); así mismo, es cierto que el método de educación del maestro o la maestra puede ser cuestionado (fracaso por la escuela), ya que no todos cumplen con lo que legalmente se exige; sin embargo, no toda la responsabilidad debe caer sobre ellos como si de una máquina defectuosa se tratasen, ya que muchas veces el motivo de que no cumplan con los requisitos de su trabajo, se remonta a un desajuste en sus vidas que conviene corregir o auxiliar para poder poner en orden el resto de aspectos profesionales más allá de los del día a día, con lo que encontramos un punto, de tantos como puede haber, de consideración mutable en la inmutabilidad pretendida por las Teorías de la Reproducción.
Para finalizar, hemos visto un par de vídeos sobre el modelo dialógico de resolución de conflictos que ha sido implementado favorablemente en algunos centros educativos. El mismo, se base en la resolución de problemas a través del diálogo, al tiempo que pretende remediar e, incluso, prever, las posibles complicaciones que puedan llegar a surgir, permitiendo la expresión de cada uno de los miembros integrados en el sistema. Esto último es importante cuando vemos que dicho modelo, no contempla la admisión de una figura de autoridad como lo puede ser el profesor, siendo este, junto a los alumnos y sus padres, piezas análogas del mecanismo. Lo cierto es que me he quedado prendado de este sistema, en especial, con los resultados que ha dado (como el caso de una niña gitana enseñando a leer y a escribir a su padre). Es cierto que pueden darse lagunas cuando la familia no es cooperante, aunque parecen tenerlo casi todo contemplado al sugerir el cubrimiento de ese papel por un alumno mayor. Poco tengo que decir: me gusta el concepto asambleario, me gusta que se dé importancia a la voz de los niños sin someterlos ni cuestionarlos solo por ser niños y me gusta que se los motive. ¿Por qué me gusta? Porque da una libertad que no es posible darse con la ideología ni con el método de enseñanza por jerarquías, y porque sus resultados son visibles. Es así, si algo funciona no tengo mucho más que argumentar ni explicar; puedo profundizar en el concepto si quiero impartirlo o tratar de perfeccionarlo, pero para estar de acuerdo, me basta con ver los resultados. Al fin y al cabo, hay muchas cosas inexplicables que simplemente suceden, que simplemente funcionan y que aún así se cuestionan; como también hay ideologías, pensamientos y teorías cuyas perspectivas hay mucha gente que integra y defiende con una devoción mártir que, sin embargo, ni funcionan ni han ofrecido aún resultados reales y acordes a sus propuestas.
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